Justicia penal española en la crisis del poder absoluto
La obra Justicia penal española en la crisis del poder absoluto examina el impacto que la crisis del poder absoluto tuvo en la evolución y reforma de la justicia penal en España. A través de un análisis histórico, se abordan los profundos cambios en el sistema judicial durante un período de transición crítica, marcado por la pérdida de poder absoluto de la monarquía y el comienzo de un proceso de democratización del país. El estudio se adentra en cómo las instituciones judiciales españolas, tradicionalmente dominadas por el absolutismo, comenzaron a adaptarse a nuevas realidades sociales, políticas y legales.
El texto explora el contexto histórico que precedió a esta crisis, analizando los cambios políticos que afectaron a la monarquía española y la progresiva disolución de un sistema de justicia penal marcado por el autoritarismo. A lo largo de las páginas, se estudian las primeras reformas y cómo estas intentaron democratizar el sistema judicial, con especial énfasis en la influencia de las ideas ilustradas y los movimientos reformistas que luchaban por un sistema más justo y equitativo.
Uno de los aspectos más interesantes de esta obra es la forma en que el autor presenta la evolución del concepto de «justicia penal» durante la crisis del poder absoluto. Se describe cómo el derecho penal, tradicionalmente concebido como un instrumento del poder del monarca para controlar a la población, comenzó a cambiar hacia un sistema más enfocado en los derechos del individuo y en la protección de las garantías procesales. Esta transición no fue fácil ni lineal, y la obra pone de relieve los desafíos y resistencias encontradas a lo largo del proceso.
Además, el autor realiza un análisis profundo de las principales reformas legislativas que marcaron este período, como la promulgación del Código Penal de 1822, que intentó modernizar el sistema penal español. A través de un enfoque crítico, se discute cómo estas reformas fueron recibidas y aplicadas en la práctica judicial de la época, y cómo la crisis del poder absoluto permitió la apertura de espacios para la discusión y la implementación de nuevas ideas en torno a la justicia penal.
Finalmente, la obra ofrece una reflexión sobre cómo los cambios ocurridos durante la crisis del poder absoluto en España siguen teniendo eco en el sistema de justicia penal actual. La obra se convierte, así, en un valioso recurso para comprender las raíces históricas del derecho penal español y su evolución hacia un sistema más justo y democrático.